
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La comunidad internacional debe tomar medidas para detener la anexión de Cisjordania por parte de Israel. En España, Amnistía Internacional exige a (…)
En el informativo de esta semana nos centraremos en analizar algunos de los aspectos más relevantes del Informe Anual de Amnistía Internacional sobre la situación de los derechos humanos en el mundo. Hablaremos de cómo los beneficios de los países ricos y de las grandes empresas volvieron a estar por encima de los derechos humanos en 2021. Pondremos también el foco en los conflictos desatados durante el año pasado y la inacción de la comunidad internacional. Hablaremos también de lo que llevamos de 2022 y de la situación en Rusia, donde las autoridades están lanzando una caza de brujas contra cualquiera que difunda opiniones contra la guerra.
Los países ricos se confabularon con los gigantes empresariales para embaucar a la población con consignas vacías y falsas promesas de una recuperación justa de la pandemia de COVID-19 en lo que constituye una de las mayores traiciones de nuestra era.
Pese a que había producción suficiente para vacunar totalmente a la población mundial en 2021, menos del 4% de quienes vivían en países de ingresos bajos habían recibido la pauta completa al finalizar el año. Países ricos como los Estados miembros de la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos acumularon más dosis de las que necesitaban, mientras miraban para otro lado cuando las grandes empresas farmacéuticas anteponían los beneficios a las personas negándose a compartir su tecnología y permitir una mayor distribución de las vacunas.
A ello hay que añadir el desmoronamiento de los sistemas de salud y del apoyo económico y social bajo el peso de decenios de abandono. En España Amnistía Internacional denuncia la situación de las residencias, donde la discriminación sufrida por las personas mayores ha quedado prácticamente impune.