
Este acontecimiento se da a un mes del secuestro, tortura y asesinato de Gustavo Marcelo Rivera y a pocos días de la denuncia pública de las amenazas de muerte recibidas por los reporteros de la (…)

De vez en cuando se cuelan en el estudio
no suelen venir(se) solo
a comer,
o a reír.
Que son como
tratantes quebradores de la indiferencia
turbas de galopantes plagas
dispuestas a todo por el micrófono
abierto si más no.