
África necesita el turismo, pero teme perder su identidad. Intelectuales y políticos se preguntan si el turismo rural podrá ser la solución.
Desde “La Otra Cara de África” observamos como crece la ira en las distintas cruzadas contra los homosexuales de algunas regiones de África. En esta guerra sucia todo vale y cualquier medio es bueno: procesiones, manifestaciones cristianas, impresos, internet, etc. Las invocaciones para el extermino homosexual invaden las diversas iglesias de ciudades como Kampala.
En la lucha por el poder cargar contra los homosexuales se convierte en un baza segura. Así, las sectas fundamentalistas cristianas lanzan anatemas homófobos mientras los políticos procuran ganar votos con sus mítines del odio y la intolerancia.