
Cómo el “oro de sangre” está alimentando el conflicto en África Occidental: En los últimos años el oro se ha convertido en uno de los recursos más codiciados del mundo, especialmente en estos (…)
Energía, sostenibilidad y desarrollo, están estrechamente conectados. A la puesta del sol en África, millones de estudiantes, aunque se quedan a oscuras, no renuncian a estudiar. En las regiones rurales del continente, la mayoría de las escuelas no tienen acceso a la electricidad y esto dificulta también la formación adecuada.
Cerca de 600 millones de africanos, el 60% de la población subsahariana, no tienen acceso a la corriente eléctrica. Entonces estudian a veces con velas, linternas o candiles de petróleo. Además de energía, necesitarían agua, servicios de salud... y libros.