
Una mítica ciudad del Gran Zimbabue guarda los secretos más intrigantes de África.
En “La Otra Cara de África” os hablamos sobre dos de los grandes manjares de la gastronomía africana: las langostas, pero las de tierra, y las hormigas voladoras. Las nubes de langostas no siempre son recibidas como plagas dañinas. En Uganda, sobre todo en noviembre, enjambres de estos insectos y de hormigas voladoras, tan compactos que oscurecen el sol, son esperados como un suculento manjar que cae del cielo y que sólo exige un poco de paciencia, si se tiene, para freírlo en su propia grasa.
En otras ocasiones ya hemos comentado la importancia la importancia que poco a poco va desarrollo del cultivo de insectos para consumo humano. Desde diferentes organismos internacionales se ha destacado la fuente natural de proteínas que estos deliciosos platos africanos pueden suponer para el conjunto del planeta.