
La crisis sanitaria y ecológica provocada por el plástico en el continente africano se está agravando, sobre todo tras el fracaso de las negociaciones en la pasada cumbre de Busan, en la que se (…)
Desde “La Otra Cara de África” analizamos como cuando comenzaron los movimientos populares de protesta, a partir de la inmolación del vendedor ambulante tunecino, en Occidente se comenzó a soñar en revoluciones sociales, que llevarían la democracia al poder y que estos países de mayoría musulmana se abrirían a la libertad.
Repasamos sucintamente la situación de Túnez, marruecos y Argelia, donde el Islamismo parece aceptar en principio una cierta clase de elecciones, pero subyace de fondo el miedo a la imposición como ley fundamental (Constitución) de la CHARÍA, la ley islámica. Hay que “secularizar” la legislación y la administración y separar, bien distinguidos, los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial de cualquier autoridad religiosa.