
Se dice que las sorpresas son relativas, y que están en función de la capacidad de comprensión y de especulación de cada persona. Lo que para una gran mayoría puede haber sido una sorpresa, para (…)
Hay descaradas operaciones comerciales (recuérdese el centenario de la muerte de Mozart que sirvió para aumentar las ventas de cedés) o ese esfuerzo diario de llenar páginas y páginas de publicaciones de todo tipo, como si la realidad cotidiana, los problemas sociales o las aberraciones políticas no fueran suficientes para recordarnos a todo que la vida no es nada fácil y la muerte es menos grave de lo que creemos. “Reinar después de morir” es una frase tan vieja como la misma condición del ser humano y los entierros una práctica en la que se pone de relieve que al morir todos somos mejores (excepto las excepciones históricas que todo el mundo sabe)...,
CIEN DE CINE nº 501.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN