
En el Berimbau de hoy vamos a escuchar unas canciones bastante conocidas. Cosa rara en este programas de músicas del mundo. Hoy las vamos a entender todas y nos van a sonar casi todos los (…)

Aunque pasó su infancia en Pretoria , Miriam Makeba comenzó a cantar en los años cincuenta del siglo pasado con el grupo Manhattan Brothers, tras lo que fundó su propia banda, The Skylarks, que mezclaba jazz con música tradicional sudafricana.
Como no podía llevar a cabo en su país la carrera musical que ella quería por su activismo antiaparheid, la cantante viajó a Venecia (Italia) para después conseguir llegar a Londres (Reino Unido), donde conoció a Harry Belafonte, quien le ayudó a entrar en Estados Unidos. Sin embargo, la vigilancia del FBI estadounidense obligó a Makeba y a su marido —el activista negro Stokely Carmichael , a trasladar su residencia a Guinea.
Icono de la lucha contra el apartheid en su país, Makeba, marginada durante más de tres décadas por el régimen racista sudafricano, siempre estuvo comprometida con la lucha por los derechos civiles y contra el racismo, una entrega que llevó a cabo hasta el último momento de su vida. La cantante, conocida también como «la mamá de África», supo llevar como nadie al escenario las tradiciones y los trajes típicos de su tierra en espectáculos donde su voz cálida y su grande presencia eclipsaban a los instrumentos étnicos que la acompañaban.
Makeba residió en Guinea hasta su regreso a Sudáfrica el 10 de junio de 1990 tras la excarcelación de Nelson Mandela, quien tiempo después le ofreció participar en su gobierno.
El 10 de noviembre de 2008 falleció en la localidad de Castel Volturno, en el sur de Italia, a causa de un paro cardiaco que se produjo tras un concierto contra el racismo y la mafia, en el que participaba.