
El “síndrome de ser otro” no arreglará el mundo y, mucho menos, el maltratado cine, el arte más sublime creado por el ser humano, que vive sus momentos más bajos acorde con los momentos de crisis (…)

Sin los pies no tendríamos el fútbol, para el que los pies lo son todo.
Es el deporte más creativo, diverso y movilizador que existe. Es una metáfora de lo mejor que podemos presentar: la combinación feliz del esfuerzo del individuo con la cooperación del grupo. Puede ser una verdadera escuela de virtudes: autodominio, tranquilidad, amabilidad y capacidad de perdón, de no devolver puntapié por puntapié, patada por patada... Porque somos humanos, a veces tal cosa puede suceder. Pero no está permitida. Al jugador se le amonesta, se le castiga con tarjeta amarilla o roja y hasta puede ser expulsado...