
En el Berimbau de hoy vamos a escuchar unas canciones bastante conocidas. Cosa rara en este programas de músicas del mundo. Hoy las vamos a entender todas y nos van a sonar casi todos los (…)

Mutabaruka es uno de los principales representantes de la llamada poesía dub, una forma de interpretación poética consistente en el recitado o declamación de versos sobre una base de música dub y reggae. Este estilo musical apareció en Jamaica a finales de la década de 1970, con la grabación de una serie de álbumes considerados piedras fundacionales del estilo: Dread, Beat an’ Blood de Linton Kwesi Johnson en 1977, Reflection In Red de Oku Onuora en 1979 o Rasta de Benjamin Zephaniah en 1980. Otro cantante y poeta importante dentro de este género es al que dedicamos este programa, Mutabaruka, que alcanzó gran relevancia con su álbum "Check It" de 1983. La explosión de la poesía dub tuvo lugar en los 80 y continuó en los 90, ya que muchos de los primeros artistas continúan con vida.
Las letras (o poemas) tratan habitualmente de aspectos de la vida política y social, con una fuerte carga militante, aunque también existen canciones de amor o elegías.
La poesía puede, a veces, transformarse en una suerte de crónica que testimonia el crecimiento de un escritor, como poeta y como ser humano.
Éste es el caso de la poesía dub de Mutabaruka, que después de más de treinta años ha sido develada en una compilación titulada: Mutabaruka: the first poems/the next poems.
Es un libro que reúne lo mejor de Mutabaruka.
Su fructífera carrera como poeta surgió en un contexto en el que el despertar de la conciencia social era primordial y eso es lo que ha perseguido Mutabaruka a lo largo de su trayectoria.
Es interesante leer y a su vez escuchar una obra como The first poems/the next poems, los primeros poemas, los próximos poemas, pues conjuga la belleza y osadía de los jóvenes inicios con la madurez poética que se alza por sí misma y sobrevive al paso del tiempo.
Ambas obras dicen entre líneas que el desfallecer no es una opción, porque las
luchas sociales no se acaban y Muta, MUTABARUKA, lo demuestra con cada verso,
pues parecen tener vida propia; cada poema lucha por siempre, porque la poesía nunca muere, mucho menos aquella que ha sido concebida con la convicción de que un cambio efectivo puede surgir.