
Para algunos críticos literarios africanos los premios internacionales son una recompensa del dominante al dominado y nos reenvía a las relaciones de colonizador-colonizado durante la época colonial.
Ghana reivindica su liderazgo: Mientras Malí y Burkina Faso han adoptado una marcada orientación soberanista, Ghana, por su parte, está consolidando su posición como potencia regional estable, democrática e influyente.