
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
Miles de niños africanos mueren cada año víctimas de enfermedades bacterianas que podrían haberse tratado fácilmente si se administraran antibióticos al inicio de los síntomas: Antibióticos inmediatos para salvar a miles de niños africanos.