
“La democracia no es responsable de nuestra sumisión a potencias externas, de nuestras elecciones amañadas, de la falta de independencia de nuestra justicia, de la ausencia de separación de (…)
El acaparamiento de tierras está expoliando a los propietarios tradicionales. Con la connivencia de los gobiernos, unas pocas multinacionales se están haciendo con un importante porcentaje de los recursos agrícolas de África.
El proceso sistemático del acaparamiento de tierras lleva la pobreza y la desestructuración a los pueblos africanos, provocando, entre otros males, un movimiento forzoso de migración.