
Desde “La Otra Cara de África” os contamos el extraño caso de una amistad entre un pescador camerunés, Liman Boucar, y una alegre y afable hipopótama, llamada África, de cuatro toneladas. (…)
En “La Otra Cara de África” analizamos el poder de captación de los yihadistas entre la juventud tunecina. Los grupos islamistas se sirven de las redes sociales para atraer a estudiantes sin distinguir entre hombres y mujeres, ni ricos y pobres.
Casi cuatro años después de que los acontecimientos de Túnez dieran inicio a la Primavera árabe, el atractivo del extremismo ha llegado virtualmente a cada sector de la sociedad, sin distinguir entre hombres y mujeres, ni ricos y pobres.