
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
En “La Otra Cara de África” analizamos el poder de captación de los yihadistas entre la juventud tunecina. Los grupos islamistas se sirven de las redes sociales para atraer a estudiantes sin distinguir entre hombres y mujeres, ni ricos y pobres.
Casi cuatro años después de que los acontecimientos de Túnez dieran inicio a la Primavera árabe, el atractivo del extremismo ha llegado virtualmente a cada sector de la sociedad, sin distinguir entre hombres y mujeres, ni ricos y pobres.