
La malaria continúa siendo una de las enfermedades más mortales del mundo: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 se registraron más de 240 millones de casos y más de 600.000 (…)
El mundo es inmensamente rico, y no le costaría crear un fondo que asegure a todos los niños un comienzo óptimo de la vida. Sin embargo, en 2015, cerca de 6 millones de niños menores de cinco años murieron, casi todos en países en desarrollo, por causas fácilmente prevenibles o tratables. Además, hasta 200 millones de niños y adolescentes no asisten a la escuela primaria o secundaria por causa de la pobreza. En los países pobres mueren niños por causas que han sido erradicadas casi por completo en los países ricos.