
África se distingue cada vez más en el campo científico y reduce su retraso lentamente, pero con seguridad, aunque tiene que mejorar su capacidad de educación superior y de investigación.
La comunidad de Kisumu, en Kenia, se ha embarcado en un proyecto de biogas para hacer la transición hacia una fuente de energía más sostenible y menos perjudicial para la salud.