
El mayor productor mundial de cacao, Costa de Marfil, ha encontrado un nuevo uso para la planta de cacao que podría proveer de energía eléctrica a millones de hogares.
La comunidad de Kisumu, en Kenia, se ha embarcado en un proyecto de biogas para hacer la transición hacia una fuente de energía más sostenible y menos perjudicial para la salud.