
Policía Islámica y justicia yihadista en África: La policía de las costumbres no asegura la justicia ni el orden público, sino un rigor obscurantista que pretende ser religión.
Desde "La Otra Cara de África" nos hacemos eco de la inauguración de una mezquita en Vincennes, una ciudad dormitorio del este parisino. Desde hace años, existe allí una casa de monjes budistas. Estos benditos monjes han llegado a un acuerdo con Ludovic- Mohamed Zahel, un franco-argelino, que es simultáneamente gay y feminista. nocedor de los prejuicios que la mayoría de los musulmanes, tanto suníes como chiíes, tiene contra los homosexuales, Ludovic-Mohamed pretende ofrecer un lugar de oración a todos los musulmanes, que tienen su misma orientación sexual y que no se encuentran cómodos en las mezquitas tradicionales.