
Según los científicos, una ola de calor mortal que causó cientos de muertes en África occidental y el Sahel hubiese sido "imposible" sin un cambio climático inducido por el hombre.
La malaria continúa siendo una de las enfermedades más mortales del mundo: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 se registraron más de 240 millones de casos y más de 600.000 muertes, la mayoría de ellas en niños menores de cinco años.