
Casi la mitad de los pobres del mundo son niños y, según un informe de UNICEF, la covid-19 podría acabar con los avances conseguidos en la lucha contra la pobreza infantil.
Muchos pastores establecidos en el norte de Nigeria han tenido que renunciar a su forma de vida nómada, un estilo de vida que crea conflictos violentos con los agricultores en la lucha por la tierra y el agua.