
África necesita el turismo, pero teme perder su identidad. Intelectuales y políticos se preguntan si el turismo rural podrá ser la solución.
Muchos pastores establecidos en el norte de Nigeria han tenido que renunciar a su forma de vida nómada, un estilo de vida que crea conflictos violentos con los agricultores en la lucha por la tierra y el agua.