
La situación de los migrantes y refugiados en Mauritania dio un giro dramático en 2025 quedando atrapados en un estado de terror e incertidumbre.
Muchos pastores establecidos en el norte de Nigeria han tenido que renunciar a su forma de vida nómada, un estilo de vida que crea conflictos violentos con los agricultores en la lucha por la tierra y el agua.