
Casi la mitad de los pobres del mundo son niños y, según un informe de UNICEF, la covid-19 podría acabar con los avances conseguidos en la lucha contra la pobreza infantil.
Kenia ultima el cierre del mastodóntico campo de refugiados de Dadaab y la repatriación de 300.000 somalíes, mientras habilita en Kalobeyei un nuevo centro para la llegada de miles de sur-sudaneses.
Hay tres campos de refugiados en Kenia. El de Kakuma es un enclave con 25 años de historia, una veintena de nacionalidades y que dobla, con 190.000 personas, su capacidad original. El mayor campo de refugiados del mundo, también está en Kenia y aloja a más de 300.000 somalíes. Pero el presidente de Kenia ha anunciado su cierre por la presencia en él de islamistas radicales de Al Shabab.