
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
En “La Otra Cara de África” viajamos hasta el extremo sur de Malí, junto a la frontera de Costa de Marfil, en el país Senufo, donde corre el río Bagoè, cuyas aguas fangosas sirven en algunos trechos de separación entre los dos países y en cuyas aguas aluviales nuestros protagonistas de la semana buscan oro.
El agua rojiza del barro de la laterita ferrosa, que arrastra el río Bagoè, embadurna los cuerpos de los hombres, mujeres y hasta niños, que se afanan perseverantes en la búsqueda de las pepitas del precioso metal que les reporte las migajas de un negocio que manejan las compañías mineras multinacionales.