
Casi la mitad de los pobres del mundo son niños y, según un informe de UNICEF, la covid-19 podría acabar con los avances conseguidos en la lucha contra la pobreza infantil.
Las investigaciones demuestran que a consecuencia de las privatizaciones en temas de sanidad los niveles más altos de mortalidad materna de África se hallan en las naciones que reciben préstamos del Fondo Monetario Internacional.