
En los últimos años, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un foco de extremismo violento, siendo uno de los actores más letales Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin.
Las investigaciones demuestran que a consecuencia de las privatizaciones en temas de sanidad los niveles más altos de mortalidad materna de África se hallan en las naciones que reciben préstamos del Fondo Monetario Internacional.