
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
Las investigaciones demuestran que a consecuencia de las privatizaciones en temas de sanidad los niveles más altos de mortalidad materna de África se hallan en las naciones que reciben préstamos del Fondo Monetario Internacional.