
Desde “ La Otra Cara de África ” seguimos observando la evolución de la sociedad argelina. Según algunos analistas, los hombre sufren una grave crisis de identidad y el fenómeno de los “harraga”, (…)
Analizamos en “La Otra Cara de África” a la nueva generación africana que vive casi sofocada entre el peso de las costumbres ancestrales, la herencia colonial y la influencia de la globalización actual, vehiculada por las TIC.
La clase alta de los políticos africanos posee un modo de vida y de pensar muy diferente del pueblo que gobiernan. Sí, nacidos en África, pero educados en Europa o Norteamérica, al regresar a sus países asumen funciones de líderes adoptando criterios diferentes a los de la mayoría de la gente de a pie. De modo, que viven un contraste permanente entre lo que el gobierno pretende, para transformar el país en un estado moderno, y los esquemas culturales de los que han crecido en las zonas rurales.