
Un estudio reciente ha revelado que hasta una quinta parte de los medicamentos en África pueden ser falsificados o de calidad inferior, lo que representa una amenaza significativa para la salud (…)
Analizamos en “La Otra Cara de África” a la nueva generación africana que vive casi sofocada entre el peso de las costumbres ancestrales, la herencia colonial y la influencia de la globalización actual, vehiculada por las TIC.
La clase alta de los políticos africanos posee un modo de vida y de pensar muy diferente del pueblo que gobiernan. Sí, nacidos en África, pero educados en Europa o Norteamérica, al regresar a sus países asumen funciones de líderes adoptando criterios diferentes a los de la mayoría de la gente de a pie. De modo, que viven un contraste permanente entre lo que el gobierno pretende, para transformar el país en un estado moderno, y los esquemas culturales de los que han crecido en las zonas rurales.