
La inversión de China recibida por el gobierno de Gambia está causando malestar en una comunidad pesquera: La fábrica china de harina de pescado que está alterando la vida de los pescadores.
Desde “La Otra Cara de África” hablamos sobre Guinea Ecuatorial, un país que sobrevive bajo una feroz dictadura de la que el Departamento de Información sobre la Energía de los EE.UU ya afirmaba en 2003 “a pesar del rápido crecimiento en el PIB hay pruebas sustanciales de que el gobierno se apropia indebidamente de los ingresos derivados del petróleo para gastos personales suntuosos”.
La dictadura en Guinea Ecuatorial ha fracasado estrepitosamente al no querer hacer llegar más que una ínfima parte de los beneficios de la extracción de petróleo, el 90% de las exportaciones, a la sociedad, cuyos indicadores sociales siguen estando entre los más bajos del planeta.