
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
Los crecientes choques entre elefantes y humanos en Zimbabue evidencian los efectos de la presión demográfica y el cambio climático.