
“La democracia no es responsable de nuestra sumisión a potencias externas, de nuestras elecciones amañadas, de la falta de independencia de nuestra justicia, de la ausencia de separación de (…)
Seguimos observando desde “ La Otra Cara de África ” al estado más joven del continente: Eritrea.
Analizamos en “ La Otra Cara de África ” a la juventud de un país, Eritrea, cuyo estado guía con mano de hierro. Como reconoce la propia administración “se respira un ambiente de guerra larvada” y este hecho condiciona la vida de los jóvenes eritreos, quienes tienen poca capacidad de decisión sobre el devenir de sus vidas, algo que compete en gran medida al estado. En este país los jóvenes se encuentra ante un destino programado por la administración que no siempre coincide con sus intereses.