En “La Otra Cara de África” cerramos el díptico sobre los llamados “niños hechiceros o brujos”. Cada año centenares de niños son acusados de estar poseídos por malos espíritus o el diablo, muchos de estos niños son linchados o torturados, a menos que sea exorcizados y liberados.

1ro de noviembre de 2010
| Producción: CIDAF-UCM
| Colectivo: CIDAF-UCM
| Duración: 00:15:00

Desgraciadamente en África existen numerosas sectas y predicadores que, ávidos de poder y dinero, avivan los miedos de las personas para poder manipularlos. Así, seres abyectos como la predicadora nigeriana Hellen Ukpabio proclaman “Si un niño de menos de dos años grita durante la noche, si tiene una salud frágil y sufre de fiebre frecuentes, entonces es que esta poseído por Satán” con el fin de enriquecerse practicando exorcismos para liberar a los niños del demonio que, dice, les habita. Lo que acontece en Nigeria es, lamentablemente, una muestra de lo que ocurre en muchas otras regiones de África. Sólo la educación y la perseverancia de una sociedad determinada a extinguir estas prácticas criminales podrán terminar triunfando.

La Otra Cara de África, con más de un cuarto de siglo de emisión, es un espacio informativo de unos 3 ó 4 minutos en el que se trata de forma amena y sucinta cuestiones relacionadas con África, ya (…)
Archivos anuales
Canal RSS/Podcast

ÚLTIMAS EDICIONES



20130321loca.mp3
MP3 |12.2 Mio

Desde “La Otra Cara de África” observamos algunos gestos de financieros con grandes fortunas que saltan a las páginas de los medios de comunicación a través de generosos donativos para las clases (…)



20130314loca.mp3
MP3 |10.1 Mio

Desde “La Otra Cara de África” observamos la evolución de Costa de Marfil, país en el que no ha durado mucho la convivencia pacífica de esa amalgama de partidos que el presidente Alassane Ouattara (…)



20130307loca.mp3
MP3 |9.6 Mio

Desde “La Otra Cara de África” os contamos la historia de Peggielene Bartels, una ghanesa, nacionalizada estadounidense, que es más popularmente conocida por “Reina Peggy”. Peggielene estaba (…)