
En los últimos años, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un foco de extremismo violento, siendo uno de los actores más letales Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin.
A final de siglo, el 40% de la población mundial será africana, la población europea será tan solo del 6%. Solo puede haber una Unión Europea próspera si crea alianzas con África.