
Ni el creciente número de animales salvajes, ni los cazadores, ni los turistas extranjeros y su experiencia de safari absolutamente única benefician a las comunidades locales del Parque Nacional (…)
Desde “La Otra Cara de África” hablamos sobre la convivencia posible entre los hombres y los elefantes y la posibilidad de establecer un equilibrio ecológico. África pierde una media anual del 7% de la población de elefantes. Mientras los elefantes disminuyen en muchos parques africanos, debido a los cazadores furtivos que buscan el marfil, sin embargo aumentan en otros suponiendo un problema para la población local.