
Para algunos críticos literarios africanos los premios internacionales son una recompensa del dominante al dominado y nos reenvía a las relaciones de colonizador-colonizado durante la época colonial.
Desde “La Otra Cara de África” observamos como en estos días en que la UE muestra tanta reticencia en acoger a los refugiados, Chad, uno de los países más pobres del mundo, acoge a más de 645.000 refugiados.