
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
Hablamos en “La Otra Cara de África” del Premio Nobel de la Paz concedido este año a tres mujeres, dos de ellas africanas. La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf y la abogada del mismo país, Leymah Gbowee, han sido designadas para representar la solidad de las mujeres africanas en su trabajo diario como artífices de paz.
La concesión del Premio Nobel de la Paz a dos africanas bien podría interpretarse como un premio colectivo a la mujer africana. A través de este premio se reconoce el gran esfuerzo que ellas vienen haciendo no sólo para el desarrollo de continente, sino como agentes de pacificación y reconciliación.