
Entre el centenar de grupos armados que causan estragos en África del Este, las Fuerzas Democráticas Aliadas figuran entre las más sanguinarias.
Hablamos en “La Otra Cara de África” del Premio Nobel de la Paz concedido este año a tres mujeres, dos de ellas africanas. La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf y la abogada del mismo país, Leymah Gbowee, han sido designadas para representar la solidad de las mujeres africanas en su trabajo diario como artífices de paz.
La concesión del Premio Nobel de la Paz a dos africanas bien podría interpretarse como un premio colectivo a la mujer africana. A través de este premio se reconoce el gran esfuerzo que ellas vienen haciendo no sólo para el desarrollo de continente, sino como agentes de pacificación y reconciliación.