
En “La Otra Cara de África” cerramos el díptico sobre los llamados “niños hechiceros o brujos”. Cada año centenares de niños son acusados de estar poseídos por malos espíritus o el diablo, muchos (…)
Los camioneros africanos mantienen la economía del continente mientras enlazan los puertos con el interior, a veces a través de malas carreteras y conflictos y sorteando la corrupción.