
La invasión de las langostas en diez países africanos pone en peligro las cosechas africanas y en riesgo la seguridad alimentaria de más de 30 millones de personas.
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.