
África se distingue cada vez más en el campo científico y reduce su retraso lentamente, pero con seguridad, aunque tiene que mejorar su capacidad de educación superior y de investigación.
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.