
Desde “La Otra Cara de África” observamos cómo, debido a la influencia islamista, las mujeres han conseguido en Níger menos derechos que los logrados en los países vecinos, donde la influencia es (…)
En “La Otra Cara de África” observamos como la compra o arrendamiento de tierras fértiles en las naciones pobres, principalmente en África, por parte de los países ricos, se ha incrementado debido a razones diversas. Un informe del Banco Mundial constata que en 2009 se adquirieron 450 millones de Ha, mientras que en los diez años anteriores el promedio anual fue de 40 Ha anuales.
Las tres cuartas partes de las tierras compradas por Occidente están situadas en el continente africano. Por otra parte, se constata que en la mayoría de los casos, los beneficios son nulos o inexistentes. En muchas ocasiones estas operaciones de compras masivas de tierras son fuente de graves conflictos sociales y esconden actividades especulativas y fraudulentas.