
Según los científicos, una ola de calor mortal que causó cientos de muertes en África occidental y el Sahel hubiese sido "imposible" sin un cambio climático inducido por el hombre.
En una antigua ciudad amurallada del este de Etiopía, las hienas son alimentadas a cambio de limpiar las calles y mantener a raya a los espíritus.