
En Zimbabue se estigmatiza a los discapacitados asociándolos con la brujería. Las dificultades se agravan por el estigma social, agudizado en el caso de mujeres y niñas por la marginación de género.
La lucha ente los Dassanech y los Turkana es constante, antes con lanzas y arcos, pero hoy van armados de kalashnikov. Luchan por controlar los pocos recursos de la región, agua, yerba y alimentos. Con ocasión de la fiesta de la paz y de la fertilidad, se dan encuentros de reconciliación con las tribus vecinas, pero de duración bastante breve.