
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
La lucha ente los Dassanech y los Turkana es constante, antes con lanzas y arcos, pero hoy van armados de kalashnikov. Luchan por controlar los pocos recursos de la región, agua, yerba y alimentos. Con ocasión de la fiesta de la paz y de la fertilidad, se dan encuentros de reconciliación con las tribus vecinas, pero de duración bastante breve.