
Desde “La Otra Cara de África” os contamos el extraño caso de una amistad entre un pescador camerunés, Liman Boucar, y una alegre y afable hipopótama, llamada África, de cuatro toneladas. (…)
En “La Otra Cara de África” reflexionamos sobre como en África se cumple, a todos los niveles de la economía, la ley de la ciencia que dice “nada se pierde, todo se transforma”.
La “industria de la recuperación” en África da trabajo a un gran número de personas, sobresaliendo en este campo, el mercado de segunda mano de las piezas de vehículos. Miles de autónomos propietarios de pequeños garajes de “recuperación” logran mantener con dignidad a sus familias gracias a su profesionalidad en el reciclaje.