
La sociedad civil insta al gobierno de Kenia a actuar cuando las empleadas domésticas migrantes se denuncian abuso físico, mental y sexual en Arabia Saudita.
Hoy, en La Otra Cara de África, charlamos sobre elefantes. Uhuru Kenyatta afirmaba el pasado 3 de marzo, Día Mundial de la Naturaleza, que su país iba a quemar durante el presente año todo el stock que mantenía de marfil, como parte de un programa de protección de la biodiversidad.
La cantidad de marfil incinerada ya por Kenia representa un valor de mercado de más de 27 millones de euros, pero aún le quedan 100 toneladas que supondrían otros 182 millones de euros. Kenia no es sólo un punto de caza furtiva, sino también un lugar de tránsito para el tráfico ilegal de marfil.