
Según los científicos, una ola de calor mortal que causó cientos de muertes en África occidental y el Sahel hubiese sido "imposible" sin un cambio climático inducido por el hombre.
El pasado 8 de diciembre Argelia realizó en fraternidad un oficio religioso en recuerdo, no sólo de los 19 religiosos asesinados por fundamentalistas islámicos, sino por las cerca de 150.000 personas que perdieron la vida víctimas de la sinrazón fundamentalista y religiosa.