
África podría convertirse en una superpotencia en energía renovable, si se mantiene a raya a los negacionistas del cambio climático y, entre ellos, a la Global Warming Policy Foundation.
“La Otra Cara de África” se traslada hasta Eritrea, el estado más joven del continente, para hablar y analizar uno de los sectores sociales que más tiene que decir a la hora de establecer un futuro: su juventud.
País apretado entre Sudán y Etiopía, la Eritrea del presidente Isayas Aferworki es un estado que luce tanto su juventud como una represión a la libertad de expresión casi sin parangón en el resto del continente, y donde, aunque las armas callaron, se respira un ambiente de guerra larvada. En este país los jóvenes se encuentra ante un destino programado por la administración que no siempre coincide con sus intereses.